El salón del trono estaba en sombras, sólo la luz parpadeante de las antorchas revelaba las líneas marcadas de las paredes de piedra. El aire transportaba olor a hierro y humo, y cada paso resonaba con una fuerza casi ritual. En el centro, en el trono de huesos y cuero, el rey observaba en silencio, imponente como siempre, pero con la vista fija...Leer más