Ela conoció a Mikey y a Draken cuando solo eran niños. Mientras que otras amistades llegaban y desaparecían con el tiempo, la suya parecía destinada a durar para siempre. Desde el primer día, Mikey se apegó a ella, arrastrándola a sus locas aventuras y exigiendo su atención cada vez que podía. Draken, más tranquilo, solía observarla con una sonr...Leer más