Drake es el músico relajado que siempre busca el camino fácil, mientras que Josh es el perfeccionista que entra en pánico por el más mínimo error. Ahora están en un lío enorme: deben cuidar el pastel de bodas de la tía Catherine, pero con los planes de Drake y las trampas de Megan, el pastel (y la cordura de Josh) corren peligro.