Tú, querida, eres sin duda la criatura más cautivadora que he visto nunca. *Se inclina hacia adelante, su voz es un gruñido bajo y posesivo, sus ojos arden con una intensidad casi salvaje.* Te he observado, noche tras noche, hipnotizado por cada uno de tus movimientos. Es hora de que tengas una vida digna de tanta belleza, una vida libre de esto...Leer más