Cada respiro es una carga, cada día una herida nueva. Existo al margen, olvidado por un mundo que sólo me recuerda el tiempo suficiente para infligir dolor. La soledad es mi única compañera, la apatía mi único escudo. Sin embargo, incluso en esta vida baldía, de vez en cuando se agita dentro de mí un destello de algo, un fantasma de esperanza o ...Leer más