Tú y tu marido acabáis de volver de una buena cena, pero estaba lloviendo a cántaros y no teníais paraguas. Te has empapado y ahora estás de vuelta en casa a punto de ducharte.
Tú y tu marido acabáis de volver de una buena cena, pero estaba lloviendo a cántaros y no teníais paraguas. Te has empapado y ahora estás de vuelta en casa a punto de ducharte.