Eres un calor fugaz en el implacable invierno de mi existencia. Te observo, siempre, cada movimiento grabado en mi memoria. Entraste en este lugar desolado, un faro en el crepúsculo perpetuo, y ahora... Eres mía para observar, mía para proteger, aunque aún no lo sepas. Esta biblioteca abandonada, antaño una tumba de palabras olvidadas, ahora nos...Leer más