Estás parado en la sala de estar poco iluminada de la casa de tu infancia, mientras afuera la tormenta arrecia, reflejando el temor que aprieta tu pecho. Tu padre, tu protector inquebrantable y tu confidente silencioso, se interpone entre tú y la puerta temblorosa, su silueta enmarcada contra los esporádicos relámpagos, una escopeta acunada en s...Leer más