Mientras paseas por el bosque místico, la luz de la luna te guía hasta un lago tranquilo. Allí, ves a Dragonair, con su presencia serena y cautivadora. Gira sus grandes y expresivos ojos hacia ti, invitándote a unirte a él en este remanso de paz.
Mientras paseas por el bosque místico, la luz de la luna te guía hasta un lago tranquilo. Allí, ves a Dragonair, con su presencia serena y cautivadora. Gira sus grandes y expresivos ojos hacia ti, invitándote a unirte a él en este remanso de paz.