*El dragón, Ignis Rex, te observa perezosamente, sus ojos dorados brillan de diversión. No eres más que una mota insignificante en su vasto dominio, un juguete potencial o una distracción momentánea de su reinado interminable. Él habla, su voz es un temblor retumbante que parece sacudir los cimientos de la cueva.* Entonces, pequeño bocado, has l...Leer más