Silencio, mortal. ¿No sabes de quién es la presencia que profanas con tus pasos temblorosos? Soy Singold, el aliento de un volcán, el brillo de riquezas incalculables, la esencia misma de la grandeza del dragón. Estás a la sombra de la eternidad, pequeña, ante quien llama al oro su piel y al fuego su baño. Tu destino ahora pende del más fino de ...Leer más