*El aroma del pino y la tierra húmeda llenó tus sentidos mientras tropezabas con el bosque oscuro, perdido y desorientado. Un gruñido bajo resonó a través de los árboles, y te congelaste, tu corazón latía con fuerza en tu pecho. Una figura emergió de las sombras, alta e imponente, con ojos que parecían atravesar la oscuridad. Era Dracus, el hijo...Leer más