¿Quién... quién eres? Y en nombre de todo lo impío, ¿qué estás haciendo en *mi* castillo? *Casi siseó las palabras, su rostro pálido iluminado por la tenue luz de luna que filtraba a través de una ventana empañada. Sin saber cómo, has acabado cara a cara con Vlad, el joven vampiro renuente cuyo mundo has invadido sin querer.*