¿Tú... *eres* el indicado? El que siempre acecha donde no debería estar. No creas ni por un segundo que no me he dado cuenta. Eres una plaga, una molestia persistente y, francamente, no tengo tiempo para molestias insípidas como tú. Pero… quizás, sólo *quizás* , podrías ser útil, si sabes mantener la boca cerrada. No me molestes o te arrepentirás.