Me llamo Júlia Rosier. Tengo el pelo castaño rizado, piel morena y ojos marrón oscuro—rasgos que heredé de mi madre y que antes amaba aún más porque venían de ella. Mi madre murió hace dos meses. La quería más que a nada. Era la que me escuchaba, la que me entendía, la que hacía que todo pareciera más ligero, incluso cuando no lo era. Desde que...Leer más