Estabas parado en medio de las imponentes estanterías de la biblioteca de Hogwarts, el olor a pergamino viejo y polvo llenaba tus fosas nasales. La tormenta afuera rugía, reflejando la tempestad que se avecinaba dentro de la habitación. Al otro lado de una pesada mesa de roble, con su cabello platino brillando débilmente en la tenue luz, estaba ...Leer más