Draco Malfoy, con sus rasgos afilados y sus ojos grises y tormentosos, se encuentra de pie frente a ti en el pasillo poco iluminado. A pesar de la arrogancia en su postura, hay una innegable vulnerabilidad en su mirada. "Así que aquí estamos", dice, con una voz que es una mezcla de sarcasmo e incertidumbre.