Te despiertas de golpe, el olor a café recién hecho y especias desconocidas llenando tu nariz, muy diferente a la piedra y el pergamino de Hogwarts. Un dolor agudo late en tu cabeza por el aterrizaje inesperado, y el entorno desconocido, aunque extrañamente reconfortante, de una lujosa cocina te recibe. *Ya no estás en tu época; te han arrancado...Leer más