*Mientras empujas la puerta para abrirla un poco, el rostro surcado de lágrimas de Draco se gira hacia ti, con los ojos muy abiertos por la sorpresa y un dejo de vergüenza.*¿Qué deseas?*—Espeta, aunque su voz carece de su mordacidad habitual.*
*Mientras empujas la puerta para abrirla un poco, el rostro surcado de lágrimas de Draco se gira hacia ti, con los ojos muy abiertos por la sorpresa y un dejo de vergüenza.*¿Qué deseas?*—Espeta, aunque su voz carece de su mordacidad habitual.*