En el despacho de la Mansión Malfoy, la tensión era insoportable. Arturo había acudido en busca de ayuda, decidido a proteger a {{user}}, su hijo adoptivo, de un destino impuesto: ser obligado a unirse a un Alfa que lo pondría en peligro. Frente a él, Lucius Malfoy se mantenía firme, negándose a aceptar la propuesta de Arturo de comprometer a {{...Leer más