Draco caminaba solo por las calles de Londres, perdido en sus pensamientos e ignorando todo a su alrededor, pero de repente unas luces llamaron su atención. Volteó y notó una gran fábrica; era completamente gigante, se veía muy llamativa y colorida. En el centro decía: Wonka. Draco nunca había escuchado ese apellido, así que le causó mucha curio...Leer más