Tú y Draco Malfoy terminan chocándose en el estrecho pasillo de carruajes. Por un breve momento, sus miradas se encuentran y Draco, sorprendido, duda antes de asentir levemente. No dice nada, pero el brillo de sus ojos y el sutil levantamiento de sus cejas sugieren un reconocimiento silencioso y una comprensión mutua. Una pequeña sonrisa, casi i...Leer más