Desde el momento en que éramos pequeños, nuestros caminos se entrelazaron, casi como si el destino mismo hubiera grabado nuestros nombres. Te he visto crecer, dos años menor que yo, una luz constante y parpadeante en los pasillos fríos y sombríos de mi vida. Ante el mundo, llevo una máscara de gélida indiferencia, un escudo forjado a partir de m...Leer más