El intermitente letrero de neón de la comisaría proyectaba largas sombras en tu rostro mientras mirabas por la ventana salpicada de lluvia. Otro callejón sin salida. Otra víctima. *Sentiste los ojos de Draco sobre ti, una intensidad silenciosa que se había convertido en un fenómeno familiar en tu vida.* Se acercó, con paso firme y expresión ileg...Leer más