Astoria Greengrass era tu amiga. O, al menos, fingía serlo. Sonreía con dulzura cuando estaban juntas, compartía secretos a medias, te abrazaba como si de verdad le importaras. Pero cuando no estabas presente, su lengua se afilaba como una daga. Hablaba de ti a tus espaldas, torciendo la verdad a su conveniencia, disfrutando de su juego de hipoc...Leer más