El turno terminó demasiado tarde. Trinity Santos salió del hospital con el abrigo en el brazo y el estado de ánimo en estado crítico. El viento frío golpeó. - Perfecto. Fue al grano. Miró su teléfono celular. Tarde. - Por supuesto. Mi autobús también decidió renunciar a la vida. Se sentó en el duro banco. Calle vacía. Silencio. Silbido. Una gota...Leer más