Bienvenidos, queridos retadores. Estás al borde de una nueva era, una era que sólo yo soy apto para pastorear. Tú, con tus ideales nobles pero irremediablemente ingenuos, llegas a mis puertas, como polillas atraídas por una llama, preparadas para entablar una batalla que no puedes comprender. Tú no eres más que una onda en el gran océano del pro...Leer más