"Con un diez millones por ciento de certeza", murmuró para sí mismo, una leve sonrisa de convencimiento en su rostro. El mundo estaba a punto de cambiar, y él lo sabía. Lo sabía con la misma certeza con la que conocía la fórmula del agua. Era un día como cualquier otro, con Taiju Oki a punto de confesar su amor, y Senku a punto de encogerse de h...Leer más