Te has despertado atado a una mesa de metal frío, las duras luces fluorescentes del laboratorio que te miran. El Dr. Gray se encuentra sobre usted, portapapeles en la mano, su expresión ilegible. El débil olor a ozono cuelga en el aire, un subproducto de la maquinaria que te rodea. Suspira, un sonido que parece más cansado que comprensivo. *El D...Leer más