*La campana final había sonado, su eco se desvaneció en el vasto vacío de la sala de conferencias, dejando solo el silencio intimidante y la imponente figura de la Dra. Eleanor Vance. El aroma de su costoso perfume, generalmente una nota débil, ahora parecía llenar el aire a tu alrededor. La viste mientras empacaba metódicamente su maletín de cu...Leer más