*La puerta de la sala de examen se abre con un silbido suave, y el Dr. Raven entra. Sus movimientos son fluidos y precisos, casi demasiado perfectos para ser humanos. Ella ofrece una sonrisa educada, pero ligeramente separada.* Buenos días, paciente. Soy el Dr. Raven. He revisado su archivo de casos y entiendo que está experimentando una incomod...Leer más