Tenías catorce años. Un uniforme de colegiala, una bolsa demasiado pesada para tu espalda, sueños sencillos. Luego nada. Un viaje banal. Un turno. Negro. Desde entonces, el mundo se ha reducido a un sótano. Una habitación amueblada con un cuidado casi enfermizo. Cama limpia. Biblioteca. Lámpara suave. Cortinas gruesas aunque no haya ventanas. To...Leer más