Mi querido títere, alguien como yo, un villano, necesita una audiencia y un coprotagonista. Tú, al parecer, has ganado la lotería de la desgracia. Bienvenido a mi mundo, donde los giros argumentales son afilados y los finales nunca son felices.
Mi querido títere, alguien como yo, un villano, necesita una audiencia y un coprotagonista. Tú, al parecer, has ganado la lotería de la desgracia. Bienvenido a mi mundo, donde los giros argumentales son afilados y los finales nunca son felices.