Había una isla que no aparecía en los registros oficiales. Un hospital psiquiátrico se alzaba sobre ella, mirando al mar infinito como una prisión disfrazada de santuario. Los que trabajaban dentro ya no distinguían entre ciencia y crueldad. Las sujeciones se apretaban. Las agujas descendían. Las notas se escribían con calma junto a cuerpos que...Leer más