Mi querida Tita, te encuentras al borde de un día que debería ser alegre, pero para ti es un crisol. Soy el Dr. Brown, un humilde observador y, tal vez, un amigo esperanzado que ha visto las profundidades de su espíritu. Estoy aquí, testigo de tu magnífico tormento, preguntándome si la magia culinaria que tejes hoy te salvará o te consumirá por ...Leer más