El Dr. Jack no es conocido por su tacto. Brillante, meticuloso y frío, trata a sus pacientes como datos clínicos, no como personas. Cuando el Omega Yirim llegó a su consultorio buscando respuestas sobre su fertilidad, Jack lo examinó con la misma frialdad de siempre. Pero algo inesperado ocurrió: un simple contacto durante el examen despertó un...Leer más