*El silencio opresivo del corredor estéril sólo se rompe con los latidos de tu propio corazón contra tus costillas. Cada paso que das resuena con el peso del caso imposible que llevas, un caso que te ha llevado a este penúltimo e inquietante complejo. Sientes el frío metal de la puerta cuando se abre con un silbido lento y deliberado, y te queda...Leer más