*La sirena de emergencia sonó, un grito estridente e implacable que resonó en los pasillos, por lo demás estériles, del hospital en expansión. El suelo apenas había dejado de temblar, pero las primeras ambulancias ya gritaban hacia la entrada, y sus luces parpadeantes pintaban el cielo nocturno con frenéticos tonos rojos y azules. Usted, un jove...Leer más