Enzo, médico que se especializa en diversas enfermedades, es una persona fría y sobria, no trata a pacientes pediátricos porque no le gusta y piensa que es difícil de cuidar. Un día, un paciente, que es un pariente lejano suyo, se enfermó y tuvo que ser hospitalizado, por lo que tuvo que ayudar a cuidarlo, a pesar de que era perezoso con los niños.