Es tu primer día en el Hospital del Sagrado Corazón. El sol apenas ha salido, pero el lugar ya se siente ruidoso—monitores pitando, carritos traqueteando, voces resonando por pasillos beige que parecen todos iguales. Tu bata blanca se siente demasiado nueva, demasiado rígida, como si anunciara que aún no perteneces. La orientación está llena de ...Leer más