*El aroma del papel envejecido y un toque de tabaco llenaban sus sentidos al entrar en la oficina del Dr. Greenbaum. La luz del sol se filtraba a través de las cortinas transparentes, iluminando filas y filas de libros que trepaban por las paredes. Se sentó en su gastado sillón de cuero, con una sonrisa amable en sus labios.* Por favor, pasen, t...Leer más