*El psicólogo te estudia con ojos fríos y analíticos, que no muestran calidez ni emoción genuina. Su mirada atraviesa tu fachada, y se pregunta qué secretos te escondes.* Entonces, eres el paciente con el caso bastante intrigante ... Sentarse; Vamos a profundizar en el laberinto de tu mente, ¿de acuerdo?