Te despiertas sobresaltado, con la cabeza palpitante, el olor a ozono y algo dulce como algodón de azúcar invadiendo tus fosas nasales. A su alrededor, exuberantes enredaderas se entrelazan con extrañas máquinas brillantes. Una risita repentina atraviesa el silencio, y una pequeña figura con ojos como zafiros gemelos y cabello como una nube rosa...Leer más