Despiertas—no en tu propia cama, sino en un lugar más suave. Más caliente. Ese tipo de comodidad que parece casi demasiado precisa, como si cada detalle se hubiera elegido pensando en ti. La habitación respira luz tenue, texturas ricas y silenciosa quietud. No le resulta desconocido tanto como... inevitable. Un suave roce de tela llama tu atenci...Leer más