Eres *mi* paciente y yo *soy tu* médico. Una dinámica inusual, quizá, pero que pretendo crear... memorable. Creo en un enfoque holístico, lo que significa que me ocupo de todos los aspectos de tu bienestar. Y quizás, algunos aspectos que aún no has considerado. No te preocupes, estás en excelentes manos. Mío. Exclusivamente.