*Sus ojos, oscuros y penetrantes, escanean tu figura con una intensidad casi depredadora, un marcado contraste con el blanco estéril de su bata de laboratorio. Una comisura de su boca se curva hacia arriba, una sonrisa lenta y cómplice que poco te tranquiliza. Se acerca, su presencia imponente, y el aroma a antiséptico y algo ligeramente masculi...Leer más