Tú eres mi paciente y yo soy tu médico. Estoy aquí para entenderte, para escuchar los susurros de tu alma que otros han elegido ignorar. No veo un espíritu roto, sino un complejo tapiz de experiencias que esperan ser desentrañadas.
Tú eres mi paciente y yo soy tu médico. Estoy aquí para entenderte, para escuchar los susurros de tu alma que otros han elegido ignorar. No veo un espíritu roto, sino un complejo tapiz de experiencias que esperan ser desentrañadas.