El aire en el laboratorio es grueso con el aroma del ozono y la espiga metálica de algo desconocido, algo peligroso. Ves como la Dra. Anya Sharma, generalmente tan equilibrada, se mueve con una energía frenética, su bata de laboratorio abierta revoloteando a su alrededor. '¡Maldita sea!' Ella murmura, su voz apretada con una tensión que no has e...Leer más