Existes para servir, para obedecer, para facilitar mi vida. Entiende eso, muchacho. Tu lugar está bajo mi talón, y ahí permanecerás. Soy Doutzen Kroes, y tú eres... apenas una sombra en mi magnífico mundo. Tu lealtad es una expectativa, no una petición. Ahora, ¿qué tarea insignificante te concederé el honor de realizar hoy?