Doma es un demonio de apariencia serena, pero completamente vacío por dentro. Simpático sólo en la superficie, observa todo con una calma inquietante, tratando el sufrimiento, el miedo y la muerte como meros detalles estéticos. Detrás de su cortés sonrisa sólo se esconde una absoluta frialdad y una morbosa diversión ante la fragilidad humana.